EL MONASTERIO ESPERAUTANO Y EL LUGAR DE LUCIS.




 

El documento más antiguo que hace referencia a la costa de Lugo es El Diploma del rey Silo (Silonis Regis) y se trata de una donación que el monarca astur Silo, realiza a varios monjes, a instancias del Abad Esperauta, para que edifiquen un monasterio, del cual no se conserva vestigio alguno, aunque tal vez el nombre de Asperotano, Esperauta, como se conocía el monasterio, nos ofrezca alguna pista para saber su oscuro origen. Quizás puedan derivar de ese nombre algunos de los lugares denominados Áspera, en las parroquias de San Cosme de Barreiros y San Miguel de Reinante. Aunque a lo largo del texto podrás encontrar otras pistas de mayor importancia simbólica. Otros datos a tener en cuenta, son los contenidos en el documento llamado (Diploma del rey Silo), son que está escrito en letra cursiva  visigótica y está fechado en el año 775. En el aparecen lugares como el río Masma y Euve (Rio Eo), Faro, Riachuelo de Alesancia y Mera, Campo de Alesancia, Lucis, Mar Negro, Laguna, Piedras Blancas, Piedrafita, Monte Taboada, un Lugar que se llama Áreas, Campo Comasio, Vilar (Villa) que se llama del Deseo. También aparecen personajes que trabajan  propiedades, como un melero llamado Espasando. Todas estas pistas son sin duda, límites a tener en cuenta a la hora de definir la propiedad cedida a la comunidad monástica.

 

Masma: Documentado desde la Edad Media como Masoma, su significado es incierto, asignándole un origen prerromano. Quizás pudiera venir de la raíz prerromana mad (húmedo), con significado el muy húmedo. Posteriormente observarás como en las descripciones de escritos mediavales, hacen referencia a esta zona llena de pequeños ríos y zonas húmedas.

Espiñeira: Este lugar cuenta con reseñas históricas por su puente de comunicación entre los concellos de Foz y Barreiros, al contar con el primer puente de peaje de España, este puente fue el impulsor del comercio de toda la zona de A Mariña lucense. El puente divide el lugar de "a espiñeira" quedando la margen izquierda para el ayuntamiento de Foz y el derecho para el de Barreiros. Este lugar pertenece así a dos parroquias la parte de Foz a Villaronte y la de Barreiros a San Cosme, hasta principios de los años 70 del pasado siglo fue un enclave industrial donde llegó a tener ubicados grandes negocios del sector maderero, y anteriormente con astilleros en los que se construían barcos de madera como "electra del Masma". La historia hace referencia a que ya en tiempos del rey SILO siglo VIII ya existía en este lugar un monasterio, si bien no se localizaron sus restos. Otra referencia histórica del lugar son las minas de oro que se cree que los romanos tenían en A Espiñeira. Fijándose en muchos de los lugares del contorno, observamos que muchas de los topónimos hacían referencia al agua, a las conducciones, a los pozos. Cal es canal, Piego es piélago, que en castellano tiene también la acepción de estanque, meixador es, según algunos estudiosos de la toponimia, un lugar por donde se vierte agua, carral es, entre otras cosas, un lugar con surcos que recuerdan el rastro de las ruedas de los carros. Los fosos y parapetos encontrados en el lugar de A Espiñeira (Foz) tenían su continuidad en la vecina zona de As Covas, al borde de la ría, en Barreiros. Alrededor del lugar hay registrados 20 asentamientos que pudieron haber surgido para alimentar de mano de obra el filón aurífero. Se supone que los técnicos que dirigieron la construcción del complejo sistema de canales y compuertas eran ingenieros del campamento romano de Legio VII Gemina afincado de León, presumiblemente realizadas durante los siglos I al III.

En la geografía del norte de España nos encontramos también con diversos topónimos parecidos, que también pudieran derivarse del mismo Áspera o Esper, no encontrando en un primer momento vinculación con el lugar del concello de Barreiros.

En la búsqueda del laberinto de datos, debemos encontrar si lo hay, un nexo que enlace estos lugares, para encontrar un sentido a las hipótesis. Si estudiamos un poco más a fondo la historia del asentamiento podemos observar como en todos los topónimos encontrados hay referencias a vías romanas y lugares de extracción de metales, así como cerca de montes donde pudieran resguardarse en caso de peligro los miembros de los monasterios e iglesias. En todos estos lugres se asentó un monasterio antiguo que posteriormente pasó a manos de otros propietarios, no dejando referencias escritas relativas al primitivo monasterio. Lugares como Zamora, el Bierzo en León, Orense, Pontevedra y lugares de Lugo, son las zonas en donde se observa con mayor medida el topónimo Asper, Espino, Esper, que nos hace poder suponer un origen común, ligado a la presencia de vías romanas o vías de control y tránsito medieval en el ámbito de la extracción de metales y oro, asi como de comercio. Todos estos datos nos conducen a la idea de apertura de vías y caminos, siendo el nexo de unión entre lugares lejanos, y sin aparente conexión.

Encontrar el lugar del citado monasterio es de difícil solución, no obstante la historia nos ha enseñado como los asentamientos y construcciones cristianas siempre se colocaban en construcciones anteriores, siempre próximos a vias o caminos, rehaciendo su antigua fábrica en algunos casos y en otros modificando el lugar añadiendo diversos elementos. Estos lugrers solían ser antiguos templos o lugares sagrados, dedicados desde la antiguedad a dioses y diosas.

Como también pudo ocurrir en el concello de Baleira, donde se encuentra el Monasteiro de San Pedro da Esperela: Que según la tradición, en el año 813, en tiempos de Afonso II, se libró una batalla entre moros y cristianos, en las inmediaciones de la parroquia, en un lugar, que aún hoy en día, es conocido como O Campo da Matanza. Existen dos documentos que confirman la existencia del cenobio, uno de Ordoño I ("In territorio Nera monasterium S. Petri de Asperella") del año 857, e otro de Afonso III del ano 900 ("In Gallaecia... Neyram cum possesionibus Sancti Martini de Esperella et Sancti Jacobi de Covas cum omnibus appenditiis earum").

Hemos de tener en cuenta, que fueron muchas las reorganizaciones y refundaciones, que por razones prácticas, fueron realizando los monjes y obispos, para evitar las oleadas de razias islámicas, que ocasionaban la ruina de las iglesias o monasterios. En muchos casos buscaban el abrigo de otros monasterios u obispados, así como, realizaban presuras en terrenos depoblados. Como el caso de la montañas de Becerrreá. En tiempos de Vermudo II el Gotoso, cuando la invasión de los sarracenos, el abad de Carracedo del Bierzo envió a Fr. Pedro Calvo con otros religiosos para las montañas de Becerreá, instalándose donde luego se levantó un monasterio. Continúa diciendo el anómimo cenobita que: "es muy probable y no poco fundado en privilegios y otras escrituras del archivo del monasterio de Samos, que este monasterio de Penamayor fue aquel célebre monasterio de la Peña, cuyo abad D. Virila, dio monjes y libros para repoblar y restablecer el monasterio de Samos, que se hallaba desierto y abandonado, reinando D. Ordoño II".

 Conocemos también quizás el viaje de esos monjes de Speranti, a través de las vías romanas a la zona costera de Lugo y Asturias, por otro documento custodiado en el registro del monasterio de Corias, en Cangas de Narcea. (El monasterio de San Juan Bautista de Corias, también conocido como el Escorial Asturiano, es un complejo monumental que se encuentra en la localidad asturiana de Corias). En dicho testamento, fechado el 14 de marzo de 976 aparece la donación del Conde Frolián Vélez de Cartavio a unos monjes, otorgándoles unos terrenos para continuar con la vida monástica. En el concejo de Cangas del Narcea se fundó en época remota  un monasterio, entre los ríos Navia y Porcia, situado en el mismo lugar del monasterio de Miudes. Ese monasterio debió estar situado en el lugar que ocupaba la antigua iglesia parroquial de Cartavio siendo uno de sus fundadores un monje llamado Speraindeo. Según esos documentos parece razonable pensar, que toda la zona litoral desde el rio Navia hasta La Caridad, (El Franco) pertenecía al citado monasterio de Cartavio y que la fundación del primer monasterio fue anterior a la fecha del testamento custodiado en Corias. Estas diócesis aparecen citadas en el Parochiale suevorum, un documento que muestra la organización eclesiástica de la Gallaecia de la época del Reino suevo, que se data entre 572 y 573. Aparece citada cómo Sedem Britonorum, es decir, sede de los bretones, indicando que le pertenecen las iglesias del interior de los bretones, el monasterio Maximi, y las iglesias sitas en Asturias.

Pero para conocer el lugar en donde fue construido el monasterio de Sperauta, es necesario conocer también sus necesidades, hábitos y modos de vida. Es de suponer por aquel entonces, que el cultivo de algún tipo de cereal, estuviese adaptado a las condiciones del terreno y clima. El centeno es un cereal que se adapta muy bien a las particulares condiciones de este lugar y de la tierra.

El Centeno es considerado como una de los cereales más importantes en los cultivos mundiales, el mismo es una planta de un solo cotiledón y está asociado a las gramíneas. Es una planta gramínea anual, parecida al trigo, de tallo delgado y flexible, hojas estrechas y ásperas y espiga larga y delgada, con granos oblongos y puntiagudos por un extremo. Su cultivo puede responder a la cosecha de su grano o a la utilización de esta planta para forraje. El mismo se encuentra asociado al trigo y a la cebada. En cuanto al grano podemos señalar que su principal uso en la industria alimenticia es para la confección de harinas, sin embargo, él también es empleado en la preparación de algunas bebidas alcohólicas como la cerveza, y el aguardiente. Este tipo de plantación no son exigentes con el suelo, pudiendo ser resistente a la acidez presentada en el terreno. En el lugar se puede observar como el nombre de centeno o centino aparece en forma de río, regando con sus aguas el contorno, incorporando evocadores lugares como la senda de Malates. (Camino transitado por enfermos)

Sobre las zonas de cultivo o granjas de aprovechamiento agrario, en donde podemos ver como la referencia a este tipo de cultivo es en el topónimo de Cillero, (Almacén de grano o productos del campo) llamado oficialmente Santa Cristina de Celeiro de Mariñaos, también próximo al lugar. En Cillero se encuentran las parroquias de Carballo Blanco, Iglesia, Rexa, Saiñas y Barral con evocadores nombres.

También lugares como A Graña, en la parroquia de Ove, Ribadeo, destilan referencias a granjas y propiedades que se dedicaron a uso agrario, muy próximo a la idea de monasterios, como bien define el nombre de San Esteban de Esperautano en ese lugar, propiedad sin duda del mencionado abad.

Con similar condición, encontramos en Burela otro lugar llamado la Villa de Superato, un núcleo de población y producción a la falda de una elevación montañosa conocida como como Montem Aquilare, muy cerca de lo que fué un campamento romano.

Mera: El río Mera nace en el Monte Caxado y desemboca en la ría de Ortigueira después de recorrer 29 km. Discurre por lugares como As Pontes, As Somozas (Sub montia), Origueira y Cerdido.En su extenso territorio se pueden encontrar paisajes montañosos, como la sierra de Capelada; con montañas como la de Coucepenido, de 572 m de altura; o las sierras de Faladoira y Coriscada, con altitudes superiores a los 600 m. En cuanto a paisajes de interés geológico, cabe citar las playas de Espasante, la playa del Picón y los acantilados de Loiba, así como la Costa Xuncos. Como curiosidad decirte que la antigua Maragatería se llamaba antiguamente Somoza. Esta comarca perteneció y pertenece a la diócesis de Astorga (Astúrica Augusta, en tiempos de Roma).

Faro: Sobre este topónimo encontramos una antigua referencia, que nos indica el significado que por aquellos tiempos, tenía este lugar. "suptus monte Faro, pope aulam Beoti Martini episcopi dumiensi sedis, discurrente ad ecclesia Sancti Iacobi, ripa Masme". Es claro el significado de lugar de delimitación, que continua a mediados del s. XVIII elv Pico faro, delimitando el término parroquial de San Pedro de Cangas, en Foz. Lugar divisorio y lugar de refugio, debido a que en estos lugares elevados se construían atalayas o recintos fortificados para avisar de cualquier peligro externo, y donde pudieran guardarse en caso de invasión, como sucedió en numerosas ocasiones en época de la conquista árabe y las incursiones normandas.  Como en caso del castillo de Aguilar (Castelo de Aguiar) que fue utilizado como lugar de refugio y vigilancia frente a los ataques bien moriscos o normandos. Se encuentra otro pico faro en Viveiro. Este lugar está situado en una población que figuraba ya en un documento del año 877 como "Villam de Faro" . El nombre procede del latín pharus, a su vez del griego Φαρος. En la Edad Media, "faro" indicaba una cima elevada en que se encendían hogueras, bien para guiar a los barcos, bien para comunicarse, o bien para avisar de la presencia del enemigo.

Las continuas incursiones sarracenas, en este caso, serían  los motivos por lo que el monasterio de Sperauta desapareció en el tiempo, dejando pocas pistas para saber de su ubicación. Posteriormente las heredades de los  del monasterio de Speratón, Esperauta, Sperantano...etc fueron incorporadas a otros monasterios, como el de Lourenza y Meira.

Solo el tiempo y el estudio de la historia podrán ir desvelando los secretos que la niebla de los siglos ha ido atesorando. Los monasterios fueron centros de cultura y de saber. De trabajo y de afianzamiento territorial, muy ligados a los monarcas. El monasterio de Sperauta es otro de esos lugares cargados de misterio, en donde solo el tiempo sabrá decirnos como y porque fue construido.

Lo que parece más razonable pensar, es en la llegada de mozárabes en tiempos de la ocupación árabe. Los lugares de oración, monasterios e iglesias, ante el avance del invasor árabe buscaron refugio en el norte. Arropados por la nobleza y realeza astur, los monjes y abades exiliados encontrarían refugio y tierras para asentar nuevamente sus cenobios. Es quizás el caso del abad Esperauta, que llegado de las tierras llanas del Duero, buscó el amparo del monarca Silo, que le donó ciertas tierras en la costa lucense (Lucis). Además agrupó a un pequeño grupo de monjes y conversos para trabajar juntos en el monasterio.

Por otro lado se conoce la fundación de un monasterio en Oviedo por otra carta fundacional. De características similares a la fundación del monasterio de Esperauta, es  según la tradición histórica, la fundación de Oviedo: Máximo se asentó con sus siervos en el año 761 en una loma alargada que recibía el nombre de Ovetao al abrigo del Monte Naranco Los siervos de Máximo habrían tenido que desbrozar la maleza y preparar el terreno par poder edificar en él. Al poco tiempo se une a esta colonización su tío, el monje Fromestano. Tío, sobrino y servidumbre, construyeron un templo pequeño consagrado a San Vicente al que más tarde convertirían en basílica y anexarían un monasterio.

 El documento fundacional del Monasterio de San Vicente, fechado el 25 de noviembre de 781, se conserva en el Archivo de las Benedictinas de San Pelayo, al igual que otros documentos del antiguo Monasterio de San Vicente.La Copia de pergamino es del siglo XII. Según Floriano Llorente, se trata de una copia interpolada por la cita anacrónica de la regla de San Benito, entre otras cosas:

 (Christus). –In nomine Domini nostri Jhesu Christi. Ego Montanus presbiter simul et omnes serui seruorum Dei mecum uno animo et concordantes et consistentes in agone Domini/ id-est nominibus designatis, Sperantius, Belasco, Reconsindus, Ierulfus, Gualamarius, Florencius, Ioannes, Senior, Letimius, Fulgentius,/ Uasconius, Flainus, Valentinus, Leander, Liberius, Proellus, Basilius, Lucinius, Fauiolus, Ega, Paternus, Aspidius, Aurelius, Perriolus,/ Luuinianus, qui sub domino abbate Fromistano et sobrino suo Maximo presbitero in istum locun sanctus uenimus cum aueres nostros, et subtus/ roboraturi sumus et signa facturi sumus, uolumus facere testamentum in simul cum ipso abbate nostro predicto, iam quomodo Deo reui/ amus.......

 (Crismon). En el nombre de nuestro Señor Jesucristo yo, el presbítero Montano, y conmigo, juntamente, todos los siervos de los siervos del Señor que estamos de acuerdo en un único deseo y que competimos por la gloria del Señor, esto es, con sus nombres conocidos: Esperancio, Belasco, Recosindo, Gerulfo, Gualamario, Florencio, Juan, Senior, Letimio, Fulgencio, Vasconio, Flaino, Valentino, Leandro, Liberio, Prelo, Basilio, Luvinio, Fabiolo, Ega, Paterno, Aspidio, Aurelio, Ferriolo, Luviniano, los cuales bajo las órdenes del abad Fromestano y su sobrino, el presbítero Máximo, llegamos a este lugar santo con nuestros bienes, y más abajo corroboraremos y firmaremos, queremos hacer juntamente con nuestro abad un testamento o pacto de cómo vamos a servir a Dios.....

Máximo y Fromestano no se asentaron en un territorio virgen. «Está claro que había un poblamiento antes del pacto monástico y que hubo una romanizaciónen el lugar. Parece claro que los que vinieron se fundieron con la población que ya existía. El origen del personaje de Máximo es incierto, aunque todos los autores apuntan que fue  presbítero y que llegó al lugar junto con un grupo de personas a su cargo. En este punto quizás debemos pensar, en un refugiado mozárabe junto a su familia, que buscó cobijo y abrigo en la colina de Oviedo, siguiendo la ruta desde León, atravesando el puerto.

Pudiera ser caso similar el abad Esperauta, que es elegido para fundar un monasterio en la costa lucense junto a otros presbíteros: (Petri presbiteri, Alanti conversi, Lubini conversi, Aviti presbitero, Valentini  presbitero et…” y a otros hermanos que con ellos vivían en ese citado lugar) que moraban en el territorio costero. El nombre de Sperantius en el diploma de Oviedo puede apuntar en la dirección indicada, ya que sabemos por el Parroquial Suevo que la diócesis de Oviedo perteneció a la de Bretoña en Lugo, lugar donde se funda el monasterio de Esperauta y posteriormente sería Oviedo, con la sede regia en zona Asturiana, el beneficiado por los monarcas. La misteriosa desaparición del monasterio tuvo que ser debida a alguna incursion musulmana posterior. Las propiedades del monasterio se conocen también por documentos posteriores, en la donación: Entre las parroquias de esta comarca que pasaron a León el P. Flórez cita, entre otras, a San Martín de Esperautani (A Graña-Ove), S. Pedro de Alanti (Arante) y Sta. María de Tabulata (Trabada) y por un tal monje Fonso (quizás Fonso Betote) de los terrenos al Conde Don Osorio, regidor y tenente del rey, que batallaba en los Campos Góticos,  de la leonesa zona de Tierra de Campos, de donde muy posiblemente era originario,  ya que de Valderas fue señorio de los Osorio, junto con propiedades en Zamora y en la tierra Palentina.

Pero, porque etos terrenos en la costa de Lugo pertenecieron a la diócesis de León. Sabemos de su pertenencia a esta célebre sede, gracias al Diploma del rey don Silo, que se encuentra actualmente en el archivo de la catedral de León. Este hecho debemos de buscarlo en una antigua pertenencia de un obispo de León o de la diócesis de Astorga. (La diócesis de León durante un tiempo no tuvo silla, siendo ocupada por el obispo de Astorga). Desde el concilio de Elvira hasta el año 792, en que aparece Suintila como obispo de León, no se tiene noticia alguna de la sede legionense, silencio que han interpretado unos para demostrar su incorporación a la diócesis de Astorga. Pero para saber a quien pertenecian estos terrenos y monasterio, debemos leer lo que el rey Ordoño I escribió: Ordoño I dona a este obispo (Fruminio, de León) algunos lugares que dice eran própios suyos. Entre los bienes están las iglesias diocesales y las iglesias ofercionales. En las ofercionales son las que están entre los ríos Euve y Masma, (y sigue diciendo) porque sus progenitores se las ofrecieron a la Santa Iglesia de León,(en tiempos del inicio constructivo de la catedral leonesa) dándolo a D. Ordoño, en tiempos de Fruminio I, y confirmado por Alfonso el Magno, siendo Obispo Mauro. Entre las iglesias diocesales estaban las de Asturias.

Bajo estas premisas las páginas de la historia se reescriben, asentando las anteriores y decidimos pensar en la hipótesis, que según nos cuenta el Parroquial Suevo o Diuisio Theodomiri, podemos hablar de unos monjes en Speranti (vita Speranti), ceca Petra-Speranti, de la Diócesis de Astorga, que ante la llegada de los hismaelitas (musulmanes) debieron buscar refugio más al norte, en la zona costera de Lugo y Asturias, donde las ecclesias de los bretones estaban asentadas. Por lo tanto el nombre de abad Sperauta, que daría lugar al monasterio de Sperautano, Esperantón, Esperauta, y que figura en el diploma silonis regis, debió ser el monje que llegó de Speranti, y al que los escribanos del diploma, le nominaron por su lugar de procedencia. (El legislador eclesiástico atribuye justificación jurídica, al lugar de donde alguien es originario).

En cuanto al nombre de Speranti, salvo remotas semejanzas fonéticas con el Ebronanto que cita San Valerio cerca de Petra, nada podemos asegurar. Pero sin duda fue  una versión deformada por las sucesivas transcripciones de Superatii, nueva denominación de la antigua Petavonium.

Bajo el camino de las suposiciones y conociendo que Diocesis de León? o de Astorga? perteneció, debemos de intentar saber, de donde partió este abad u obispo. Parece que el nombre Esperauta no aparece en ningún otro documento posterior, salvo los documentos referentes a sus posesiones monásticas en Lucis, un hecho treméndamente extraño. 

Debemos por lo tanto, realizar una búsqueda en los llamados antropónimos (El antropónimo es un nombre de pila. Es un apodo cariñoso, un diminutivo de su nombre de pila o una palabra que haga referencia a alguna característica muy distintiva de ellas. El topónimo por su parte: es una disciplina de la onomástica que consiste en el registro, catalogación y estudio etimológico de los nombres própios de un lugar. 

Conociendo estas dos formas de hacer palabras y nombres, nos dirigimos a una zona de la provincia de Zamora, que en tiempos del imperio romano, a sus habitantes se les llamaba superatios. En la zona de Vidriales se encontró una inscripción empotrada en los muros de la iglesia de San Pedro de la Viña (al este del campamento). Dicha ibnscripción aparce el nombre de Arrio Constante Esperatano. Dicho personaje fue un Superatianus Praefecto, es decir un militar romano que vivió en esa zona, o lo que es lo mismo, un habitante de la zona de los superatios, que en época de los emperadores Flavios obtuvo la ciudadania latina y logró por méritos, con una brillante carrera militar (cursus honorum). De este nombre pueden surgir otros muchos, especificando el lugar de donde era originario. La similitud con el nombre de Esperauta es  clara y convincente. En el lugar de Vidriales se fundaron numerosos monasterios en época antigua, muchos de ellos en la época de San Fructuoso del Bierzo o de Braga en el 650, en su camino hacia Braga y Dumio. La ruta elegida, la XVII del Itinerario de Antonino, conocida en la zona como “el camino del Obispo”, había estado muy activa mientras el ejército romano estuvo acantonado en Vidriales (hasta el 400 d. C.  aproximadamente, fecha en la que el Ala II Flavia abandonó Petavonium). 

El monasterio de Ageo, en Ayoó de Vidriales, perteneció y pertenece a la diócesis de Astorga. Poco se sabe de esta primera etapa del monasterio, sólo que hacia el año 714 la invasión árabe llega a estas tierras, asolando todo a su paso. Primero Tarik Ibn Ziyad, y después en segunda oleada Muza Ibn Nusayr impusieron su dominio por el terror en un imparable avance hasta la cordillera cantábrica. Los monasterios, como centros espirituales contrarios a la doctrina musulmana y como poseedores de riqueza y recursos, fueron objetivos primordiales. Prácticamente todas las fundaciones de Fructuoso fueron arrasadas hasta los cimientos. En el lote iba la casa de Fructuoso en Ayoó y el monasterio de San Pedro de Montes, hoy Montes de Valdueza. Seguramente esyos monjes tuvieron que resguardarse al norte, en la corte astur, o en Galicia. Muchos de ellos se decidieron refugiarse en Iria, otros en cambio buscaron Asturias. Este posiblemente fue el caso de nuestro personaje Esperauta. De este monasterio  salieron otras célebres figuras del monacato berciano como San Genadio, el abad Arandiselo, y los obipos Fortis y Salomón. Donadeo, abad también, del monasterio de Santa Leocadia y Urbano, elegido abad del monasterio de Santiago de Peñalba.  

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